Querer. Amar. Es fácil decirlo, contarlo, quizás hasta pensarlo. Sentirlo, eso es otra cosa, eso es complicado, entra en tu corazón, en tu cabeza, y no sale de ella, no cuando quieres, cuando el amor quiere.
Le echamos la culpa a él, de que es ciego, sordo, que no entiende de edades, pero ¿no será que nosotros le ponemos una venda en los ojos?, ¿o que le tapamos los oídos para que no escuche?, ¿ que le engañamos? Es posible que le echemos la culpa a él de lo que hacemos nosotros, cargarle con la culpa de nuestros errores, se los echamos encima, le torturamos con cargas que no le corresponden, y a cambio nos hace sufrir ¿o nos hacemos sufrir a nosotros mismos?
Amar. Querer. que complicado es ¿no? sigo diciendo que no lo logro comprender, simplemente no sé como puedes hacerte daño a ti mismo con algo tan bonito como es el amor.
Es más fácil de lo que parece, pero no es justo. Nada es justo. Porque si el amor fuese justo, entonces ¿cómo sabríamos que es lo injusto?
No hay comentarios:
Publicar un comentario